domingo 6 de febrero de 2011
Tema 11: Evolución por Globos, Rondas y Razas
--CASI SÓLO una referencia de los estados tempranos de la humana y terrestre evolución se puede hacer en nuestro limitado espacio, pero un breve esquema es necesario para comprender lo que sigue.
--LA TIERRA es una de una Cadena de siete `globos´ los cuales todos constituyen un organismo, es así como lo podríamos llamar. Los otros seis no son visibles para nuestros burdos sentidos, pero ellos inter-penetran nuestro globo material. La vasta corriente de Mónadas humanas experimentando vida en estos globos, circula siete veces alrededor de la Cadena completa, después del cual la Cadena perecerá. Estamos ahora en la Cuarta Ronda del gran Peregrinaje de Mónadas alrededor de los siete globos, y nuestra conocida tierra es el Cuarto globo de la Cadena. Nosotros también estamos en la Quinta Evolución o Quinta Gran Raza de experiencia en este globo. Después de pasar por dos transformaciones más o grandes razas nos cambiaremos al siguiente globo, una condición de ser mucho más espiritual.
--EN LAS PRIMERAS tres rondas el hombre fue apenas nada más que una sombra sugerencia de lo que ahora ha llegado a ser, y tratar este tema está más allá del ámbito del presente Manual. Tenemos que pasar a la Cuarta Ronda con sus siete grandes Razas-raíz, en el cual la evolución toma formas más fáciles de comprender.
--CADA RAZA-raíz, con sus numerosas sub-razas y sus pequeñas ramas, es prácticamente una humanidad en sí misma, con sus propias especializaciones y medio ambiente. Está separada de su sucesor por grandes cambios geológicos, y sólo comparativamente unos pocos sobrevivientes permanecen para proveer la semilla para la siguiente Raza-raíz.
--AUN EN LA CUARTA RONDA la gran cantidad de Mónadas humanas llegaron al principio a formas muy nebulosas o etéreas, para nada como los cuerpos físicos de nuestro tiempo. Como las Mónadas no habían evolucionado el Manas o mentalidad, y como los sexos no estaban separados en la primera Raza de esta Cuarta Ronda, era un poco mas que la sombra de la humanidad después.
--LA PRIMERA RAZA gradualmente se desarrolló en sus propias líneas, y luego dio lugar a la Segunda Raza, de una naturaleza más substancial; y ésta a la Tercera la cual llegó hacia su fin a ser bastante material, cuando el presente método de reproducción fue fijado y cuando la civilización amaneció.
--A LA TERCERA RAZA le siguió la Cuarta, una de muy elevada inteligencia aunque una humanidad materialista. Ésta principalmente habitó tierras extensas ahora cubiertas por el Océano Atlántico, aunque se extendió más allá de estos límites. El progreso intelectual hizo un gran avance, pero el desarrollo espiritual fue lento. Más o menos como a medio camino de la Cuarta, nuestra presente raza, la Quinta, nació, pero creció muy lentamente hasta que la civilización de la Atlántida prácticamente había sido destruido por cataclismos geológicos generalizados. La ciencia moderna esta ahora empezando a señalar una fracción de la historia pasada de la Quinta Raza, la cual es la única conocida, puesto que casi todo vestigio de las razas anteriores y sus `mundos´--- a como se le podría llamar a su medio ambiente, han sido erradicadas.
--EN EL PRESENTE estamos en lo que podríamos llamar el “Arco Ascendiente” de nuestro gran ciclo evolutivo, ya que el punto más bajo fue alcanzado como a mediados del periodo de la civilización de la Atlántida. En un futuro lejano nosotros también habremos completado nuestra Quinta Raza experiencia, y la Sexta Raza habrá nacido, una humanidad más elevada; y ésa en turno será seguida por la Séptima Raza, en donde los hombres caminarán la tierra casi como dioses. Debe comprenderse que es la evolutiva mónada humana la que se encarna de Raza en Raza, realizando el plan evolucionista de constante crecimiento. Este movimiento general puede ser visto como una gran ola-de-vida que, con actividad necesaria y descanso, progresa por el largo ciclo del tiempo necesario para abarcar todas las siete Razas-raíz.
--AUNQUE CASI TODO indicio material de las razas arcaicas han desaparecido, las tradiciones han preservado su existencia y carácter. Estos se encuentran en los varios libros sagrados del este, la Biblia incluida, los cuales si se toman literalmente, son incomprensibles, pero los cuales, por aquéllos quienes tienen la llave para su verdadero significado histórico, han encontrado que contienen información real y valiosa. H.P.Blavatsky dedicó muchos capítulos de la Doctrina Secreta a la interpretación de estas alegorías históricas.
--MIENTRAS QUE TEOSOFÍA enfáticamente enseña Evolución—y en la escala más grandiosa, en el cosmos y en el hombre---rechaza toda teoría (como la ascendencia del simio) que es puramente mecanicista y que trata con el cuerpo perecedero mientras tanto ignorando al verdadero Evolutivo, la Mónada o el Espíritu en el hombre. La evolución no procede en línea derecha ascendiente. La Mónada descendió de estados etéreos y gradualmente entró a condiciones más densas, en última instancia utilizando formas físicas en armonía con la parte más baja del ciclo. Con el ascendiente regreso a estados más etéreos, las vestiduras del cuerpo del hombre también serán transformadas. Las partes espirituales del hombre no son consecuencias de un cerebro de carne; mucho menos son evoluciones `naturales` de los animales inferiores. Los simios antropoides, en efecto, tienen en sus venas, algo de sangre humana así como animal, pero no son nuestros ancestros. El origen de los antropoides se puede parcialmente encontrar en fuentes tempranas de degeneración humana; ellos son el producto de mestizaje.
--CONSIDERANDO la complejidad del problema del origen del cuerpo humano y la confusión causada por la existencia de los antropoides, no es de asombrarse que la ciencia no lo haya resuelto. El punto que debe enfatizarse es que mientras que Evolución es fundamental en Teosofía no es considerada como una simple transformación de forma corporal por medio del incremento de complejidades de organización ocasionado por leyes mecánicas. Mientras que el Ego detrás de la cáscara exterior adquiere experiencia, nuevas capacidades latentes se desarrollan y un cambio en el vehículo físico naturalmente le sigue. El cuerpo, en lugar de ser un fin en sí mismo, es un instrumento por el cual los poderes desenvolviéndose se expresan. La evolución humana refleja la evolución mayor en su método cíclico de progreso.
--AQUÍ ALGO debe decirse acerca de la ayuda que se brinda a la evolutiva humanidad por Inteligencias Espirituales de planos más elevados, y de un grado más avanzado, quienes encarnan en o eclipsan al hombre en desarrollo. Por una ley universal oculta el Superior se sacrifica, por decirlo de alguna manera, para ayudar al Inferior para sacar sus potenciales latentes, y esto aplica a otros reinos así como el humano. En la humanidad esto se llevó a cabo cuando la mente latente llegó a ser iluminada hacia el final de la Tercera Raza de la presente Cuarta Ronda. Las tradiciones antiguas registran este muy importante hecho evolutivo—aún no sospechada por la ciencia—sin la cual el desarrollo verdadero del hombre no se puede comprender. El famoso biólogo, Alfred Russel Wallace, intuitivamente sugirió que la mente definitivamente encarnaba en el hombre en una cierta temprana etapa; pero la ciencia rechazó la idea, prefiriendo sus teorías mecanicistas de Selección Natural y Supervivencia del más Apto, aunque están siendo seriamente desacreditadas hoy en día como factores vitales en evolución.
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Gracias. Pronto continuaremos con el tema 12 Psicología y Teosofía
--LA TIERRA es una de una Cadena de siete `globos´ los cuales todos constituyen un organismo, es así como lo podríamos llamar. Los otros seis no son visibles para nuestros burdos sentidos, pero ellos inter-penetran nuestro globo material. La vasta corriente de Mónadas humanas experimentando vida en estos globos, circula siete veces alrededor de la Cadena completa, después del cual la Cadena perecerá. Estamos ahora en la Cuarta Ronda del gran Peregrinaje de Mónadas alrededor de los siete globos, y nuestra conocida tierra es el Cuarto globo de la Cadena. Nosotros también estamos en la Quinta Evolución o Quinta Gran Raza de experiencia en este globo. Después de pasar por dos transformaciones más o grandes razas nos cambiaremos al siguiente globo, una condición de ser mucho más espiritual.
--EN LAS PRIMERAS tres rondas el hombre fue apenas nada más que una sombra sugerencia de lo que ahora ha llegado a ser, y tratar este tema está más allá del ámbito del presente Manual. Tenemos que pasar a la Cuarta Ronda con sus siete grandes Razas-raíz, en el cual la evolución toma formas más fáciles de comprender.
--CADA RAZA-raíz, con sus numerosas sub-razas y sus pequeñas ramas, es prácticamente una humanidad en sí misma, con sus propias especializaciones y medio ambiente. Está separada de su sucesor por grandes cambios geológicos, y sólo comparativamente unos pocos sobrevivientes permanecen para proveer la semilla para la siguiente Raza-raíz.
--AUN EN LA CUARTA RONDA la gran cantidad de Mónadas humanas llegaron al principio a formas muy nebulosas o etéreas, para nada como los cuerpos físicos de nuestro tiempo. Como las Mónadas no habían evolucionado el Manas o mentalidad, y como los sexos no estaban separados en la primera Raza de esta Cuarta Ronda, era un poco mas que la sombra de la humanidad después.
--LA PRIMERA RAZA gradualmente se desarrolló en sus propias líneas, y luego dio lugar a la Segunda Raza, de una naturaleza más substancial; y ésta a la Tercera la cual llegó hacia su fin a ser bastante material, cuando el presente método de reproducción fue fijado y cuando la civilización amaneció.
--A LA TERCERA RAZA le siguió la Cuarta, una de muy elevada inteligencia aunque una humanidad materialista. Ésta principalmente habitó tierras extensas ahora cubiertas por el Océano Atlántico, aunque se extendió más allá de estos límites. El progreso intelectual hizo un gran avance, pero el desarrollo espiritual fue lento. Más o menos como a medio camino de la Cuarta, nuestra presente raza, la Quinta, nació, pero creció muy lentamente hasta que la civilización de la Atlántida prácticamente había sido destruido por cataclismos geológicos generalizados. La ciencia moderna esta ahora empezando a señalar una fracción de la historia pasada de la Quinta Raza, la cual es la única conocida, puesto que casi todo vestigio de las razas anteriores y sus `mundos´--- a como se le podría llamar a su medio ambiente, han sido erradicadas.
--EN EL PRESENTE estamos en lo que podríamos llamar el “Arco Ascendiente” de nuestro gran ciclo evolutivo, ya que el punto más bajo fue alcanzado como a mediados del periodo de la civilización de la Atlántida. En un futuro lejano nosotros también habremos completado nuestra Quinta Raza experiencia, y la Sexta Raza habrá nacido, una humanidad más elevada; y ésa en turno será seguida por la Séptima Raza, en donde los hombres caminarán la tierra casi como dioses. Debe comprenderse que es la evolutiva mónada humana la que se encarna de Raza en Raza, realizando el plan evolucionista de constante crecimiento. Este movimiento general puede ser visto como una gran ola-de-vida que, con actividad necesaria y descanso, progresa por el largo ciclo del tiempo necesario para abarcar todas las siete Razas-raíz.
--AUNQUE CASI TODO indicio material de las razas arcaicas han desaparecido, las tradiciones han preservado su existencia y carácter. Estos se encuentran en los varios libros sagrados del este, la Biblia incluida, los cuales si se toman literalmente, son incomprensibles, pero los cuales, por aquéllos quienes tienen la llave para su verdadero significado histórico, han encontrado que contienen información real y valiosa. H.P.Blavatsky dedicó muchos capítulos de la Doctrina Secreta a la interpretación de estas alegorías históricas.
--MIENTRAS QUE TEOSOFÍA enfáticamente enseña Evolución—y en la escala más grandiosa, en el cosmos y en el hombre---rechaza toda teoría (como la ascendencia del simio) que es puramente mecanicista y que trata con el cuerpo perecedero mientras tanto ignorando al verdadero Evolutivo, la Mónada o el Espíritu en el hombre. La evolución no procede en línea derecha ascendiente. La Mónada descendió de estados etéreos y gradualmente entró a condiciones más densas, en última instancia utilizando formas físicas en armonía con la parte más baja del ciclo. Con el ascendiente regreso a estados más etéreos, las vestiduras del cuerpo del hombre también serán transformadas. Las partes espirituales del hombre no son consecuencias de un cerebro de carne; mucho menos son evoluciones `naturales` de los animales inferiores. Los simios antropoides, en efecto, tienen en sus venas, algo de sangre humana así como animal, pero no son nuestros ancestros. El origen de los antropoides se puede parcialmente encontrar en fuentes tempranas de degeneración humana; ellos son el producto de mestizaje.
--CONSIDERANDO la complejidad del problema del origen del cuerpo humano y la confusión causada por la existencia de los antropoides, no es de asombrarse que la ciencia no lo haya resuelto. El punto que debe enfatizarse es que mientras que Evolución es fundamental en Teosofía no es considerada como una simple transformación de forma corporal por medio del incremento de complejidades de organización ocasionado por leyes mecánicas. Mientras que el Ego detrás de la cáscara exterior adquiere experiencia, nuevas capacidades latentes se desarrollan y un cambio en el vehículo físico naturalmente le sigue. El cuerpo, en lugar de ser un fin en sí mismo, es un instrumento por el cual los poderes desenvolviéndose se expresan. La evolución humana refleja la evolución mayor en su método cíclico de progreso.
--AQUÍ ALGO debe decirse acerca de la ayuda que se brinda a la evolutiva humanidad por Inteligencias Espirituales de planos más elevados, y de un grado más avanzado, quienes encarnan en o eclipsan al hombre en desarrollo. Por una ley universal oculta el Superior se sacrifica, por decirlo de alguna manera, para ayudar al Inferior para sacar sus potenciales latentes, y esto aplica a otros reinos así como el humano. En la humanidad esto se llevó a cabo cuando la mente latente llegó a ser iluminada hacia el final de la Tercera Raza de la presente Cuarta Ronda. Las tradiciones antiguas registran este muy importante hecho evolutivo—aún no sospechada por la ciencia—sin la cual el desarrollo verdadero del hombre no se puede comprender. El famoso biólogo, Alfred Russel Wallace, intuitivamente sugirió que la mente definitivamente encarnaba en el hombre en una cierta temprana etapa; pero la ciencia rechazó la idea, prefiriendo sus teorías mecanicistas de Selección Natural y Supervivencia del más Apto, aunque están siendo seriamente desacreditadas hoy en día como factores vitales en evolución.
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Gracias. Pronto continuaremos con el tema 12 Psicología y Teosofía