-Hace diecisiete años en el libro Twelve World Teachers (Doce Maestros Mundiales) por Manly P. Hall, encontré a Quetzalcóatl entre doce Maestros mundiales. Este libro aun no lo encuentro en español y ahora me atrevo a hacer el intento por traducir. El capítulo acerca de Quetzalcóatl está dividido en tres partes: 1. Quetzalcóatl 2. La vida de Quetzalcóatl y 3. Extractos de una oración azteca. Por el momento traduciré sólo la primera parte, pero si hay interés por las otras doS, por favor comuníquelo a teosbib@prodigy.net.mx o a teosoficarosarito@gmail.com Agradezco su atención.
-El libro habla sobre: Akhenaten, Hermes Trismegistus, Orfeo, Zoroastro, Buda, Confucio, Lao-tse, Platón, Jesús, Mohammed, Padmasambhava y Quetzalcóatl.
-En los párrafos quinto y sexto del prefacio del libro el autor nos dice: “Es un asunto difícil escoger de entre los benefactores de la humanidad doce quienes preeminentemente sobresalen. Nuestra selección ha sido guiada por el deseo de incluir los fundadores de grandes movimientos sociales, cuya influencia ha afectado los destinos de naciones y razas. Que otros maestros pudieran haber existido cuyas mentes fueron de igual brillantez y cuyas vidas fueron igualmente dedicadas a la verdad, no cabe duda. Hemos escogido aquéllos quienes cumplen con requisitos especiales: primero, una visión personal extraordinaria del más profundo sentido religioso y social; y segundo, aquéllos cuyas enseñanzas han afectado más profundamente y constructivamente por largos periodos de tiempo a un gran número de gente.
-Aún en este sentido es difícil limitar nuestra elección a doce hombres. Sentimos, sin embargo, que una consideración cuidadosa de nuestra selección revelará que hemos escogido doce hombres, grandes fuentes de conocimiento; de cuyas abundantes provisiones han salido corrientes de virtud y seguridad, rindiendo fértiles los anchos campos de la vida humana”. Los Ángeles, CA, E.U., abril, 1937, Manly Palmer Hall www.prs.org ………………………………………………………………………………
Quetzalcóatl
-En tiempo remoto un gran rey-iniciado surgió entre las civilizaciones de México y América Central. Es imposible a esta última fecha determinar el periodo durante el cual vivió, pero se puede decir con seguridad que fue algunos siglos antes de la Era Cristiana. Entre la gente del Valle de México este rey-iniciado fue llamado Quetzalcóatl, el cual significa serpiente emplumada, mientras que más hacia el sur, se le llamó Kukulcan, palabra con significado similar. Otras apelaciones le fueron otorgadas: Ehecatl, el aire; Yokcuat, la víbora de cascabel; Tohil, el estruendo; Nanihehecatl, el señor de los cuatro vientos; y Tlauizcalpantecutli, señor de la luz del amanecer. Los cielos y las estrellas le pertenecían, y todos los movimientos del universo estaban bajo su dominio. Él fue el maestro de los vientos y de las nubes y el genio protector de su pueblo.
-Los arqueólogos modernos trabajando en el área de América Central tratan de probar que Kukulcan vivió en el noveno o décimo siglo de la era cristiana; contemporáneo con Kublai Khan, fundador de la dinastía mongol de China. Esta hipótesis es insostenible cuando caemos en cuenta que la máscara de Kukulcan, sus símbolos y la serpiente protectora, se han encontrado sobre las más antiguas ruinas de los mayas y toltecas. Es nuestra opinión que el primer Quetzalcóatl o Kukulcan fue un dios o rey de los atlantes cuyo culto fue traído al hemisferio occidental por los fugitivos del cataclismo. Habiéndose establecido en el hemisferio occidental, los progenitores de los mayas y toltecas perpetuaron los sistemas mitológicos de sus imperios sumergidos, preservando entre sus tradiciones los ritos esotéricos y mágicos de Quetzalcóatl.
-A como pasaban los siglos, entre estas poblaciones surgieron nuevos héroes. Es posible y probable que algunos de los más grandes de estos héroes pudieran haber sido considerados encarnaciones de Quetzalcóatl y fueron permitidos, como honor especial, tomar su nombre y máscara incluso recibiendo culto como la encarnación de la divinidad. Un amplio precedente se puede encontrar en las tradiciones griegas de Orfeo, los ritos de varios con ese nombre ahora siendo generalmente confusos; o de nuevo , el egipcio Hermes, el persa Zoroastro, y el indio Buda, Gautama siendo el vigésimo noveno de la línea real de sabios para llevar el mismo título.
-Si aceptamos la posibilidad de que la palabra Quetzalcóatl ahora significa el descenso de personas unidas por tradiciones y logros, se cumple con casi la mayoría de todas las necesidades del presente dilema. Es también muy posible que al último a quien le fue concedido el sagrado nombre fuera a un gran soldado u hombre de estado que vivió en el siglo noveno o décimo de la presente era, cuyos últimos logros son confundidos con las leyendas de sus predecesores.
-Como en el caso de Zoroastro, hay varias versiones diferentes de la vida y la partida final de Quetzalcóatl. Estas explicaciones son casi seguramente sólo las vidas de los diferentes Quetzalcóatls. El ser compuesto formado de estas diferentes historias es en verdad milagroso. Debajo de las leyendas, no obstante, hay una cierta cantidad de verdad. Entreviendo a través de las contradicciones y lesiones en los documentos, se puede percibir a un hombre grande y noble, fundador de una fe generalizada, a un sumo sacerdote de los misterios sagrados, a un científico, a un místico y a un filósofo.
-Quetzalcóatl era un nombre evocado desde las fronteras del sur de Estados Unidos hasta los más altos picos de los Andes. Su culto misterioso fue atendido por una jerarquía de sacerdotes quienes se llamaban “serpientes” y quienes por medio de su virtud, de sus rituales de su consagración, participan de la misma naturaleza del dios mismo. Los iniciados del culto de Quetzalcóatl de acuerdo a Brassserur de Bourbourg, se refirieron, ellos mismos, como los hijos de la serpiente. También hay referencia a un pasaje subterráneo, que lleva a las “raíces del cielo”. Este pasaje se llamaba “el agujero de la serpiente” y sólo una serpiente podía entrar. Aquí hay simbolismo oculto en términos no inciertos. Que el agujero de la serpiente que lo dirige al cielo es sólo para aquellos mortales que han llegado a ser “serpientes”, es equivalente a la declaración en el Antiguo Testamento que los misterios de Dios son sólo para los iniciados.
-Era costumbre entre la gente de la antigüedad ocultar los elementos de sus doctrinas filosóficas bajo aventuras místicas atribuidas al héroe-dios quien era la personificación del sistema místico completo. Las leyendas de Hiawatha son de tal origen, así como casi todas las historias concernientes a Jesús, Buda, y otros grandes maestros mundiales. Las leyendas de Quetzalcóatl no son una desviación de la bien establecida regla. En su nacimiento, vida y muerte tenemos todos los elementos de un mito cósmico hábilmente tratado, con énfasis definitivo sobre los aspectos teológico y astronómico.
-Como a Quetzalcóatl frecuentemente se le refiere como el dios patrón de los toltecas parecería apropiado examinar los comienzos de estas personas. Para demostrar lo poco claro que es realmente este tema encontramos serio debate acerca de que si tal raza alguna vez existió. Aquellos que se oponen a la historicidad de los toltecas declaran que los acontecimientos de estos pueblos están tan mezclados con ciclos astronómicos; que la tradición completa debería ser considerada completamente mitológica y relacionada con algún estado previo del hombre en el mundo del cielo, o posiblemente al progreso de los planetas en constelaciones. Aquéllos que afirman la realidad de los toltecas los declaran ser una de las primeras migraciones de los Nahuas, que se fue al sur al Valle de México a la tierra misteriosa de Aztlán, “al lugar de las cañas” que es el significado de la palabra. Hemos visto un dibujo mexicano de Aztlán que lo describe como una isla rodeada por aguas turbulentas, la isla misma alzándose en medio de una alta montaña. Existen varias leyendas concernientes al origen de los Nahuas cuya tierra sagrada fue llamada Tlapallan, que significa el país de colores brillantes. También se cree que pudieron haber llegado de Chicomoztoc, las siete cavernas sagradas. Lewis Spence es de la opinión que estas dos localidades pudieran ser Nuevo México o Arizona. Por otro lado algunas de las más auténticas tradiciones apuntan al hecho de que a Tlapallan solamente se le podía llegar por agua. Se ha sugerido, que las leyendas apuntan hacia Tabasco como la tierra natal. Algunos escritores lo conectan con la Atlántida, mientras que otros creen que Asia fue el origen y que esas tribus preservaron las tradiciones de su migración a través del Estrecho de Bering, la cual se llevó a cabo por medio de canoas. Hay una creencia siempre creciente en la realidad de los toltecas, pero si los hechos filosóficos fueran conocidos el acontecimiento completo pudiera ser el paralelismo de la descripción de la Atlántida por Platón, que es una descripción simbólica y alegórica basada en circunstancias históricas. El hecho y la imaginación han sido entretejidas para servir el propósito de artimañas sacerdotales concentradas en la preservación de una verdad metafísica.
-De acuerdo al historiador Ixtlilxochitl, los toltecas fundaron la ciudad de Tollan cerca del año D.C. 566. Tollan es ahora identificada con la ciudad mexicana de Tula, Hidalgo que está aproximadamente a 50 millas de la Ciudad de México. Hay una tradición, que los toltecas fueron dirigidos en esta migración por un mago, quien por adivinación escogió el lugar sobre el cual el gran centro del imperio iba ser establecido. Ahora, si la civilización tolteca no surgió sino hasta el siglo sexto es poco probable que a esta población fue a quien Quetzalcóatl llegó. Él parecería haber sido mucho más temprano, porque sus artes mágicas ya habían sido practicadas en Mayapan al sur. Esto nos lleva a creer que el término Tolteca es susceptible a dos interpretaciones. Aunque el término se ha dado a las primeras migraciones de los Nahuas, puede ser que también se aplique al periodo mitológico que precedió a la civilización histórica, un periodo similar al que encontramos registrado como en la época de Oro en Grecia durante la cual los dioses caminaron con los hombres. Aunque las fechas y los lugares son desesperanzadoramente confusos, la asombrosa profundidad de la historia de Quetzalcóatl y en la misma medida con los rituales de los misterios del mundo clásico pagano no puede más que despertar admiración y un deseo por comprender su significado con mayor claridad.
-Gracias.